El sapukay es la voz que sale de adentro para compartir alegrías y deshacer tristezas. En este último trayecto Ramón Orlando Mendoza nos cuenta de dónde salen los que van a morir por la patria.
Radios comunitarias
7 Estación El Encuentro
Han pasado varios años. Ramón Orlando Mendoza trabaja en una radio, llega un mensaje pidiendo remedios para un ex-combatiente. Eso lo decide a buscar a los otros que como él andan en penumbras para no hacerse notar.
6 Estación La Odisea
El trabajo no llega. La ciudad lo expulsa. Hay que volver al fondo del paraje. Pero el camino es largo. Para llegar a Corrientes, hay que salir de Buenos Aires, cruzar Entre Ríos. Una odisea, dice Ramón Orlando Mendoza.
5 Estación El Desamparo
La vuelta al continente se hace muy difícil. La dictadura militar se despedaza y nadie quiere reconocer a quienes regresaron tras la derrota. Ramón Orlando Mendoza llega a Buenos Aires y decide quedarse en la casa de una tía. Le ordenaron silencio y le prometieron trabajo.
4 Estación La Derrota
10 de junio de 1982. La última jugada de una dictadura decadente terminó en derrota. Muertos, heridos, hambreados, quienes habían combatido en Malvinas debían entregar sus armas.
3 Estación La Trinchera
Los ingleses han llegado a las Islas Malvinas. El hambre y el frío andan dando vueltas por las trincheras. Cuando el enemigo abre fuego se iluminan los pozos. Ahí abajo la misión diaria es seguir con vida.
1 Estación El Avío
El viaje comienza desde el fondo del Paraje. De allí sale Ramón Orlando Mendoza para presentarse en el Servicio Militar Obligatorio. Tiene 18 años. No sabe que ese viaje en tren hacia la Capital de Corrientes lo llevará hacia el Océano Atlántico.
Capítulo 4 – Seguimos buscando
28 metros de la tranquera a la casa, 372 pasos de cabra, 219 pasos de lagartija o 110 de quirquincho. Lo sé porque desde los 7 años hago el camino del portón de La Finca a la casa. No me acuerdo de los pasos que dí el 4 de septiembre, pero seguro que fueron cortos y lentos. Muy lentos.
Capítulo 3 – Buscando a Johana y Soledad
Saqué la cadena y empujé el portón. Mire para adentro y en la panza se me hizo un nudo otra vez. Cuando lo vi venir hacia mí sentí que las piernas se me aflojaban. Después… Dicen… Que nos tragó la tierra.
Capítulo 2 – Buscando a Soledad
El 18 de noviembre del 2011 a las 4 y media de la tarde, antes de salir, dejé el lavarropas andando con la ropa de los chicos. Me hice un rodete, me sacudí unas migas de la remera y me fui para La Finca. Después, dicen, me tragó la tierra.